Han pasado casi 50 años desde el nacimiento del Free Cinema o Nueva Ola Británica, movimiento que sirvió de respuesta a un cine poco preocupado por la realidad inglesa y los aspectos de la vida cotidiana. Precursor de la Nouvelle Vague francesa, el Free Cinema echaba una mirada a los conflictos sociales de la época y su repercusión en una juventud que reclamaba cambios y mayor atención por parte de las autoridades. Los llamados “jóvenes airados” o Angry young men fueron los encargados de retratar a los rebeldes sin causa de aquel entonces. Karen Reisz (Sabado Noche, Domingo Mañana), Lindsay Anderson (This Sporting Life) y Tony Richardson (Mirando hacia atrás con ira, La soledad del corridor de fondo, Un sabor a miel) fueron algunos de los nombres más importantes del movimiento que a la vez catapultó a la fama a celebridades como Albert Finney o Julie Christie.